BANDERAS DE MAYO

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Lugar: SABADELL, Barcelona, Spain

jueves, 31 de mayo de 2012

CREPÚSCULO DEL ESPÍRITU














Silenciosa se encuentra en el borde del bosque
Una oscura bestia;
En la colina acaba tenue el viento de la tarde,
.
Enmudece el lamento del mirlo,
Y las apacibles flautas del otoño
Callan entre los juncos.
.
Sobre una nube negra
Recorres ebrio de amapolas
El estanque nocturno,
.
El firmamento,
Sin cesar resuena la voz de luna de la hermana
A través de la noche del espíritu.


 de Georg Trakl

miércoles, 30 de mayo de 2012

LLUVIA SOBRE LOS ÁLAMOS

Mi vecino del Este tiene un
bosquecillo de álamos. Esta noche
la lluvia suena quejumbrosa en
ellos. Solo en mi ventana, no puedo
dormir. Los insectos de otoño
se arraciman, atraídos por mi lámpara.


Su Tung P’o en Cien poemas chinos, 2001

martes, 29 de mayo de 2012

MANERAS DE AMOR

Hay varias maneras de amor:
el satisfecho que te idiotiza,
el insatisfecho que te hace odiar
el cotidiano que te aburre
y el verdadero que de todo
lo anterior expuesto 
toma un poco y perdura con el tiempo.
En todo caso, apresuraos a amar
pues los amores tardíos,
más que amores
.....son manías.

lunes, 28 de mayo de 2012

EL MOLINO

Un largo ruido que viene por el techo;
Las golondrinas siempre blancas;
El grano que salta, el agua que muele,
Y el recinto donde el amor se arriesga,
Relumbra y marca el paso.


TEILLIER en Fureur et Mystère, 1967

domingo, 27 de mayo de 2012

PAISAJE DE CLÍNICA












a Rolando Cárdenas

Ha llegado el tiempo
En que los poetas residentes
Escriban acrósticos
A las hermanas de los maníaco-depresivos
Y a las telefonistas.
.
Los alcohólicos en receso
Miran el primer volantín
Elevado por el joven psicópata.
.
Sólo un loco rematado
Descendiente de alemanes
Tiene permiso para ir a comprar “El Mercurio”.
.
Tratemos de descifrar
Los mensajes clandestinos
Que una bandada de tordos
Viene a transmitir a los almendros
Que traspasan los alambres de púa.


William Gray, marino escocés,
Pasado su quinto delirium
Nos dice que fue peor el que sufrió en el Golfo Pérsico
Y recita a Robert Burns
Mientras el “Clanmore”, su barco, ya está en Tocopilla.
.
Ha llegado el tiempo
En que de nuevo se obedece a las campanas
Y es bueno comprar coca – cola
A los Hermanos Hospitalarios.
.
El Pintor no cree
En los tréboles de cuatro hojas
Y planea su próximo suicidio
Herborizando entre yuyos donde espera hallar cannabis
Para enviarla como tarjeta de Pascua
A los parientes que lo encerraron.
.
Los caballos aran preparando el barbecho.
En labor-terapia
Los mongólicos comen envases de clorpromazina.
.
Saludo a los amigos muertos de cirrosis
Que me alargan la punta florida de las yemas
De la avenida de los ciruelos.
.
La Virgen del Carmen
Con su sonrisa de yeso azul
Contempla a su ahijado
Que con los nudillos rotos
Dormita al sol atiborrado de Valium 10.
.
(En el Reino de los Cielos
todos los médicos serán dados de baja).
.
Aquí por fin puedes tener
Un calendario con todos los días
Marcados de rojo
O de blanco.
.
Es la hora de dormir –oh abandonado—
Que junto al inevitable crucifijo de la cabecera
Velen por nosostros
Nuestra Señora la Apomorfina
Nuestro señor el Antabus
El Mogadón, el Pentotal, el Electroshock.

Jorge Teillier: en Para un pueblo fantasma, 1978


DEL BLOC: DESCONTEXTO

sábado, 26 de mayo de 2012

EMBRIAGADA POR LAS SOMBRAS DE LAS FLORES












Un cúmulo de nubes vespertinas.
El perfume de las flores
En la obscuridad. Una melodía
Tocada con arpa acompaña
El recitado de la poesía. El humo
Se eleva de los caracteres
De sello del reloj de incienso.
Cerramos la puerta corredera
De seda, bajamos las cortinas de
La cama y susurramos las
Palabras que no debe oír nadie
Más. La luz de la luna fluye
Como agua. El mundo entero está en
Calma. Mi joven amante sabe
Leer mis pensamientos. Riendo,
Lavamos el maquillaje de
Mi cara y nos contemplamos en
El espejo haciendo el amor.


Yü Ch’ing-Tseng - Finales del siglo XIX

jueves, 24 de mayo de 2012

UNA ESCENA DE CAMPAMENTO, AL ALBA GRIS Y SOMBRÍA












Una escena de campamento, al alba gris y sombría...
Al salir de mi tienda, temprano y desvelado,
paseando lentamente, en el aire frío, por el sendero junto
a la tienda-hospital,
veo tres figuras acostadas en una camilla, tres figuras
yaciendo abandonadas allí,
cubiertas con una manta, con una amplia manta de lana oscura,
una manta gris y pesada que lo envuelve y cubre todo.

Curioso, me detengo en silencio.
Luego, con mis dedos levanto ligeramente a la altura del
rostro la manta del primero, el más próximo.
¡Quién eres, anciano flaco y horrendo de pelo gris y ojos
hundidos en las cuencas?
¡Quién eres, amado camarada?

Después avanzo hacia el segundo... ¿Quién eres tú, pequeño hijo mío?
¿Quién eres tú, dulce niño de mejillas aún en flor?

Y después, el tercero... No es un rostro de niño ni de anciano:
es un rostro muy sereno, como de marfil blanco amarillento.
Creo que te conozco, joven. Creo que este rostro es el rostro de Cristo,
muerto y divino, hermano de todos, que yace aquí de nuevo.



Walt Whitman - Versión de Agustí Bartra

miércoles, 23 de mayo de 2012

AULLIDO

poema de Allen Ginsberg
Para Carl Salomón

I
Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,
arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,
hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con el estrellado dínamo de la maquinaria nocturna,


que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz,


que desnudaron sus cerebros ante el cielo bajo el El y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados,
que pasaron por las universidades con radiantes ojos imperturbables alucinando Arkansas y tragedia en la luz de Blake entre los maestros de la guerra,


que fueron expulsados de las academias por locos y por publicar odas obscenas en las ventanas de la calavera,
que se acurrucaron en ropa interior en habitaciones sin afeitar, quemando su dinero en papeleras y escuchando al Terror a través del muro,


que fueron arrestados por sus barbas púbicas regresando por Laredo con un cinturón de marihuana hacia Nueva York,
que comieron fuego en hoteles de pintura o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o sometieron sus torsos a un purgatorio noche tras noche,


con sueños, con drogas, con pesadillas que despiertan, alcohol y verga y bailes sin fin,
incomparables callejones de temblorosa nube y relámpago en la mente saltando hacia los polos de Canadá y Paterson, iluminando todo el inmóvil mundo del intertiempo,
realidades de salones de Peyote, amaneceres de cementerio de árbol verde en el patio trasero, borrachera de vino sobre los tejados, barrios de escaparate de paseos drogados luz de tráfico de neón parpadeante, vibraciones de sol, luna y árbol en los rugientes atardeceres invernales de Brooklyn, desvaríos de cenicero y bondadosa luz reina de la mente,


que se encadenaron a los subterráneos para el interminable viaje desde Battery al santo Bronx en benzedrina hasta que el ruido de ruedas y niños los hizo caer temblando con la boca desvencijada y golpeados yermos de cerebro completamente drenados de brillo bajo la lúgubre luz del Zoológico,


que se hundieron toda la noche en la submarina luz de Bickford salían flotando y se sentaban a lo largo de tardes de cerveza desvanecida en el desolado Fugazzi’s, escuchando el crujir del Apocalipsis en el jukebox de hidrógeno,


que hablaron sin parar por setenta horas del parque al departamento al bar a Bellevue al museo al puente de Brooklyn,
un batallón perdido de conversadores platónicos saltando desde las barandas de salidas de incendio desde ventanas desde el Empire State desde la luna,
parloteando gritando vomitando susurrando hechos y memorias y anécdotas y excitaciones del globo ocular y shocks de hospitales y cárceles y guerras,


intelectos enteros expulsados en recuerdo de todo por siete días y noches con ojos brillantes, carne para la sinagoga arrojada en el pavimento,
que se desvanecieron en la nada Zen Nueva Jersey dejando un rastro de ambiguas postales del Atlantic City Hall,
sufriendo sudores orientales y crujidos de huesos tangerinos y migrañas de la china con síndrome de abstinencia en un pobremente amoblado cuarto de Newark,


que vagaron por ahí y por ahí a medianoche en los patios de ferrocarriles preguntándose dónde ir, y se iban, sin dejar corazones rotos,
que encendieron cigarrillos en furgones furgones furgones haciendo ruido a través de la nieve hacia granjas solitarias en la abuela noche,


que estudiaron a Plotino Poe San Juan de la Cruz telepatía bop kabbalah porque el cosmos instintivamente vibraba a sus pies en Kansas,
que vagaron solos por las calles de Idaho buscando ángeles indios visionarios que fueran ángeles indios visionarios,


que pensaron que tan sólo estaban locos cuando Baltimore refulgió en un éxtasis sobrenatural,
que subieron en limosinas con el chino de Oklahoma impulsados por la lluvia de pueblo luz de calle en la medianoche invernal,


que vagaron hambrientos y solitarios en Houston en busca de jazz o sexo o sopa, y siguieron al brillante Español para conversar sobre América y la Eternidad, una tarea inútil y así se embarcaron hacia África,


que desaparecieron en los volcanes de México dejando atrás nada sino la sombra de jeans y la lava y la ceniza de la poesía esparcida en la chimenea Chicago,
que reaparecieron en la costa oeste investigando al F.B.I. con barba y pantalones cortos con grandes ojos pacifistas sensuales en su oscura piel repartiendo incomprensibles panfletos,


que se quemaron los brazos con cigarrillos protestando por la neblina narcótica del tabaco del Capitalismo,
que distribuyeron panfletos supercomunistas en Union Square sollozando y desnudándose mientras las sirenas de Los Álamos aullaban por ellos y aullaban por la calle Wall, y el ferry de Staten Island también aullaba,


que se derrumbaron llorando en gimnasios blancos desnudos y temblando ante la maquinaria de otros esqueletos,
que mordieron detectives en el cuello y chillaron con deleite en autos de policías por no cometer más crimen que su propia salvaje pederastia e intoxicación,


que aullaron de rodillas en el subterráneo y eran arrastrados por los tejados blandiendo genitales y manuscritos,
que se dejaron follar por el culo por santos motociclistas, y gritaban de gozo,
que mamaron y fueron mamados por esos serafines humanos, los marinos, caricias de amor Atlántico y Caribeño,
que follaron en la mañana en las tardes en rosales y en el pasto de parques públicos y cementerios repartiendo su semen libremente a quien quisiera venir,


que hiparon interminablemente tratando de reír pero terminaron con un llanto tras la partición de un baño turco cuando el blanco y desnudo ángel vino para atravesarlos con una espada,
que perdieron sus efebos por las tres viejas arpías del destino la arpía tuerta del dólar heterosexual la arpía tuerta que guiña el ojo fuera del vientre y la arpía tuerta que no hace más que sentarse en su culo y cortar las hebras intelectuales doradas del telar del artesano,


que copularon extáticos e insaciables con una botella de cerveza un amorcito un paquete de cigarrillos una vela y se cayeron de la cama, y continuaron por el suelo y por el pasillo y terminaron desmayándose en el muro con una visión del coño supremo y eyacularon eludiendo el último hálito de conciencia,


que endulzaron los coños de un millón de muchachas estremeciéndose en el crepúsculo, y tenían los ojos rojos en las mañanas pero estaban preparados para endulzar el coño del amanecer, resplandecientes nalgas bajo graneros y desnudos en el lago,


que salieron de putas por Colorado en miríadas de autos robados por una noche, N.C. héroe secreto de estos poemas, follador y Adonis de Denver -regocijémonos con el recuerdo de sus innumerables jodiendas de muchachas en solares vacíos y patios traseros de restaurantes, en desvencijados asientos de cines, en cimas de montañas, en cuevas o con demacradas camareras en familiares solitarios levantamientos de enaguas y especialmente secretos solipsismos en baños de gasolineras y también en callejones de la ciudad natal,


que se desvanecieron en vastas y sórdidas películas, eran cambiados en sueños, despertaban en un súbito Manhattan y se levantaron en sótanos con resacas de despiadado Tokai y horrores de sueños de hierro de la tercera avenida y se tambalearon hacia las oficinas de desempleo,


que caminaron toda la noche con los zapatos llenos de sangre sobre los bancos de nieve en los muelles esperando que una puerta se abriera en el East River hacia una habitación llena de vapor caliente y opio,


que crearon grandes dramas suicidas en los farellones de los departamentos del Hudson bajo el foco azul de la luna durante la guerra y sus cabezas serán coronadas de laurel y olvido,
que comieron estofado de cordero de la imaginación o digirieron el cangrejo en el lodoso fondo de los ríos de Bowery,


que lloraron ante el romance de las calles con sus carritos llenos de cebollas y mala música,
que se sentaron sobre cajas respirando en la oscuridad bajo el puente y se levantaron para construir clavicordios en sus áticos,
que tosieron en el sexto piso de Harlem coronados de fuego bajo el cielo tubercular rodeados por cajas naranjas de Teología,


que escribieron frenéticos toda la noche balanceándose y rodando sobre sublimes encantamientos que en el amarillo amanecer eran estrofas incoherentes,
que cocinaron animales podridos pulmón corazón pié cola borsht & tortillas soñando con el puro reino vegetal,


que se arrojaron bajo camiones de carne en busca de un huevo,
que tiraron sus relojes desde el techo para emitir su voto por una eternidad fuera del tiempo, & cayeron despertadores en sus cabezas cada día por toda la década siguiente,


que cortaron sus muñecas tres veces sucesivamente sin éxito, desistieron y fueron forzados a abrir tiendas de antigüedades donde pensaron que estaban envejeciendo y lloraron,
que fueron quemados vivos en sus inocentes trajes de franela en Madison Avenue entre explosiones de versos plúmbeos & el enlatado martilleo de los férreos regimientos de la moda & los gritos de nitroglicerina de maricas de la publicidad & el gas mostaza de inteligentes editores siniestros, o fueron atropellados por los taxis ebrios de la realidad absoluta,


que saltaron del puente de Brooklyn esto realmente ocurrió y se alejaron desconocidos y olvidados dentro de la fantasmal niebla de los callejones de sopa y carros de bomba del barrio Chino, ni siquiera una cerveza gratis,


que cantaron desesperados desde sus ventanas, se cayeron por la ventana del metro, saltaron en el sucio Passaic, se abalanzaron sobre negros, lloraron por toda la calle, bailaron descalzos sobre vasos de vino rotos y discos de fonógrafo destrozados de nostálgico Europeo jazz Alemán de los años 30 se acabaron el whisky y vomitaron gimiendo en el baño sangriento, con lamentos en sus oídos y la explosión de colosales silbatos de vapor,


que se lanzaron por las autopistas del pasado viajando hacia la cárcel del gólgota -solitario mirar- autos preparados de cada uno de ellos o Encarnación de Jazz de Birmingham,
que condujeron campo traviesa por 72 horas para averiguar si yo había tenido una visión o tú habías tenido una visión o él había tenido una visión para conocer la eternidad,


que viajaron a Denver, murieron en Denver, que volvían a Denver; que velaron por Denver y meditaron y andaban solos en Denver y finalmente se fueron lejos para averiguar el tiempo, y ahora Denver extraña a sus héroes,


que cayeron de rodillas en desesperanzadas catedrales rezando por la salvación de cada uno y la luz y los pechos, hasta que al alma se le iluminó el cabello por un segundo,
que chocaron a través de su mente en la cárcel esperando por imposibles criminales de cabeza dorada y el encanto de la realidad en sus corazones que cantaba dulces blues a Alcatraz,


que se retiraron a México a cultivar un hábito o a Rocky Mount hacia el tierno Buda o a Tánger en busca de muchachos o a la Southern Pacific hacia la negra locomotora o de Harvard a Narciso a Woodland hacia la guirnalda de margaritas o a la tumba,


que exigieron juicios de cordura acusando a la radio de hipnotismo y fueron abandonados con su locura y sus manos y un jurado indeciso,
que tiraron ensalada de papas a los lectores de la CCNY sobre dadaísmo y subsiguientemente se presentan en los escalones de granito del manicomio con las cabezas afeitadas y un arlequinesco discurso de suicidio, exigiendo una lobotomía al instante,
y recibieron a cambio el concreto vacío de la insulina Metrazol electricidad hidroterapia psicoterapia terapia ocupacional ping pong y amnesia,


que en una protesta sin humor volcaron sólo una simbólica mesa de ping pong, descansando brevemente en catatonia,
volviendo años después realmente calvos excepto por una peluca de sangre, y de lágrimas y dedos, a la visible condenación del loco de los barrios de las locas ciudades del Este,
los fétidos salones del Pilgrim State Rockland y Greystones, discutiendo con los ecos del alma, balanceándose y rodando en la banca de la soledad de medianoche reinos dolmen del amor, sueño de la vida una pesadilla, cuerpos convertidos en piedra tan pesada como la luna,
con la madre finalmente ****** [i] , y el último fantástico libro arrojado por la ventana de la habitación, y a la última puerta cerrada a las 4 AM y el último teléfono golpeado contra el muro en protesta y el último cuarto amoblado vaciado hasta la última pieza de mueblería mental, un papel amarillo se irguió torcido en un colgador de alambre en el closet, e incluso eso imaginario, nada sino un esperanzado poco de alucinación-


ah, Carl, mientras no estés a salvo yo no voy a estar a salvo, y ahora estás realmente en la total sopa animal del tiempo-
y que por lo tanto corrió a través de las heladas calles obsesionado con una súbita inspiración sobre la alquimia del uso de la elipse el catálogo del medidor y el plano vibratorio,


que soñaron e hicieron aberturas encarnadas en el tiempo y el espacio a través de imágenes yuxtapuestas y atraparon al Arcángel del alma entre 2 imágenes visuales y unieron los verbos elementales y pusieron el nombre y una pieza de conciencia saltando juntos con una sensación de Pater Omnipotens Aeterna Deus
para recrear la sintaxis y medida de la pobre prosa humana y pararse frente a ti mudos e inteligentes y temblorosos de vergüenza, rechazados y no obstante confesando el alma para conformarse al ritmo del pensamiento en su desnuda cabeza sin fin,
el vagabundo demente y el ángel beat en el tiempo, desconocido, y no obstante escribiendo aquí lo que podría quedar por decir en el tiempo después de la muerte,
y se alzaron reencarnando en las fantasmales ropas del jazz en la sombra de cuerno dorado de la banda y soplaron el sufrimiento de la mente desnuda de América por el amor en un llanto de saxofón eli eli lamma lamma sabacthani que estremeció las ciudades hasta la última radio
con el absoluto corazón del poema sanguinariamente arrancado de sus cuerpos bueno para alimentarse mil años.


II
¿Qué esfinge de cemento y aluminio abrió sus cráneos y devoró sus cerebros y su imaginación?
¡Moloch! ¡Soledad! ¡Inmundicia! ¡Ceniceros y dólares inalcanzables! ¡Niños gritando bajo las escaleras! ¡Muchachos sollozando en ejércitos! ¡Ancianos llorando en los parques!
¡Moloch! ¡Moloch! ¡Pesadilla de Moloch! ¡Moloch el sin amor! ¡Moloch mental! ¡Moloch el pesado juez de los hombres!


¡Moloch la prisión incomprensible! ¡Moloch la desalmada cárcel de tibias cruzadas y congreso de tristezas! ¡Moloch cuyos edificios son juicio! ¡Moloch la vasta piedra de la guerra! ¡Moloch los pasmados gobiernos!


¡Moloch cuya mente es maquinaria pura! ¡Moloch cuya sangre es un torrente de dinero! ¡Moloch cuyos dedos son diez ejércitos! ¡Moloch cuyo pecho es un dínamo caníbal! ¡Moloch cuya oreja es una tumba humeante!


¡Moloch cuyos ojos son mil ventanas ciegas! ¡Moloch cuyos rascacielos se yerguen en las largas calles como inacabables Jehovás! ¡Moloch cuyas fábricas sueñan y croan en la niebla! ¡Moloch cuyas chimeneas y antenas coronan las ciudades!


¡Moloch cuyo amor es aceite y piedra sin fin! ¡Moloch cuya alma es electricidad y bancos! ¡Moloch cuya pobreza es el espectro del genio! ¡Moloch cuyo destino es una nube de hidrógeno asexuado! ¡Moloch cuyo nombre es la mente!


¡Moloch en quien me asiento solitario! ¡Moloch en quien sueño ángeles! ¡Demente en Moloch! ¡Chupa vergas en Moloch! ¡Sin amor ni hombre en Moloch!
¡Moloch quien entró tempranamente en mi alma! ¡Moloch en quien soy una conciencia sin un cuerpo! ¡Moloch quien me ahuyentó de mi éxtasis natural! ¡Moloch a quien yo abandono! ¡Despierten en Moloch! ¡Luz chorreando del cielo!


¡Moloch! ¡Moloch! ¡Departamentos robots! ¡Suburbios invisibles! ¡Tesorerías esqueléticas!
¡Capitales ciegas! ¡Industrias demoníacas! ¡Naciones espectrales! ¡Invencibles manicomios! ¡Vergas de granito! ¡Bombas monstruosas!


¡Rompieron sus espaldas levantando a Moloch hasta el cielo! ¡Pavimentos, árboles, radios, toneladas! ¡Levantando la ciudad al cielo que existe y está alrededor nuestro!
¡Visiones! ¡Presagios! ¡Alucinaciones! ¡Milagros! ¡Éxtasis! ¡Arrastrados por el río americano!
¡Sueños! ¡Adoraciones! ¡Iluminaciones! ¡Religiones! ¡Todo el cargamento de mierda sensible!


¡Progresos! ¡Sobre el río! ¡Giros y crucifixiones! ¡Arrastrados por la corriente! ¡Epifanías! ¡Desesperaciones! ¡Diez años de gritos animales y suicidios! ¡Mentes! ¡Nuevos amores! ¡Generación demente! ¡Abajo sobre las rocas del tiempo!
¡Auténtica risa santa en el río! ¡Ellos lo vieron todo! ¡Los ojos salvajes! ¡Los santos gritos! ¡Dijeron hasta luego! ¡Saltaron del techo! ¡Hacia la soledad! ¡Despidiéndose! ¡Llevando flores! ¡Hacia el río! ¡Por la calle!


III
¡Carl Solomon! Estoy contigo en Rockland
Donde estás más loco de lo que yo estoy
Estoy contigo en Rockland
Donde te debes sentir muy extraño
Estoy contigo en Rockland
Donde imitas la sombra de mi madre
Estoy contigo en Rockland
Donde has asesinado a tus doce secretarias


Estoy contigo en Rockland
Donde te ríes de este humor invisible
Estoy contigo en Rockland
Donde somos grandes escritores en la misma horrorosa máquina de escribir
Estoy contigo en Rockland
Donde tu condición se ha vuelto seria y es reportada por la radio


Estoy contigo en Rockland
Donde las facultades de la calavera no admiten más los gusanos de los sentidos
Estoy contigo en Rockland
Donde bebes el té de los pechos de las solteras de Utica
Estoy contigo en Rockland
Donde te burlas de los cuerpos de tus enfermeras las arpías del Bronx


Estoy contigo en Rockland
Donde gritas en una camisa de fuerza que estás perdiendo el juego del verdadero
ping pong del abismo
Estoy contigo en Rockland
Donde golpeas el piano catatónico el alma es inocente e inmortal jamás debería
morir sin dios en una casa de locos armada


Estoy contigo en Rockland
Donde cincuenta shocks más no te devolverán nunca tu alma a su cuerpo de su
peregrinaje a una cruz en el vacío
Estoy contigo en Rockland
Donde acusas a tus doctores de locura y planeas la revolución socialista hebrea
contra el Gólgota nacional fascista


Estoy contigo en Rockland
Donde abres los cielos de Long Island y resucitas a tu Jesús humano y viviente de la
tumba sobrehumana
Estoy contigo en Rockland
Donde hay veinticinco mil camaradas locos juntos cantando las estrofas finales de
La Internacional


Estoy contigo en Rockland
Donde abrazamos y besamos a los Estados Unidos bajo nuestras sábanas los
Estados Unidos que tosen toda la noche y no nos dejan dormir


Estoy contigo en Rockland
Donde despertamos electrificados del coma por el rugir de los aeroplanos de
nuestras propias almas sobre el tejado ellos han venido para lanzar bombas
angelicales el hospital se ilumina a sí mismo colapsan muros imaginarios Oh
escuálidas legiones corren afuera Oh estrellado shock de compasión la guerra
eterna está aquí Oh victoria olvida tu ropa interior somos libres


Estoy contigo en Rockland
En mis sueños caminas goteando por un viaje a través del mar sobre las carreteras a
través de América llorando hasta la puerta de mi cabaña en la noche del oeste






San Francisco, 1955-1956

LUCIDEZ













Es cuando se acaba el tiempo
que el pensamiento
se vuelve lúcido.

Cuando la edad permite
una cierta displicencia
o una visión más objetiva
de cuanto acontece a nuestro alrededor.
Una cadencia pausada, lenta
como el devenir de los días
que poco a poco
nos van acercando
al final del camino,
que paciente espera.

martes, 22 de mayo de 2012

LENGUAJE

Tanta confusión de las palabras,
tanta Torre de Babel y tanto grito
perdido, en medio de la plaza
o a oscuras en la casa a medianoche.
Tantas cosas que se dicen desdiciendo
repetidas, infinitamente, siempre
o nunca, para entonces, ad aeternum,
vacío de la voz y la grafía.
No me sirve este lenguaje mutilado:
.
Solo el gesto, la tibieza, algún abrazo.

Andrés Morales en Los cantos de la Sibila, 2009

del bloc DESCONTEXTO

domingo, 20 de mayo de 2012

TRAGEDIAS













Terremoto en Italia,
un avión se estrelló en algún lugar,
choque múltiple en una autopista;
unos cuantos difuntos cada semana
en el cruel asfalto mal señalizado.
A estos incidentes
les llaman los medios, tragedias,
de manera que se banaliza el vocabulario

ante hechos cotidianos de menor intensidad.
Las tragedias son otra dimensión
de la que a menudo no se habla,
véase el día a día en cualquier rincón 

olvidado de África.

sábado, 19 de mayo de 2012

PAPELES PERDIDOS













Como profesional y experto
en no encontrar papeles cuando los busco,
- O sea al perderlos -,
he llegado a la conclusión
que la mejor manera de encontrarlos
es buscar donde no deberían estar,
o mejor aún, dejar pasar el tiempo
y en buscar otro
es cuando encuentras el anterior
y así sucesivamente.
Y es que los papeles,
casi siempre,
son expertos en desapariciones.

jueves, 17 de mayo de 2012

MUJER DE INVIERNO

Hoy que la soledad
es la última forma del amor,
esta triste ciudad ha hecho que pierda
lo que había perdido, ya, de ti.
¿A qué has venido?
¿Quién eres, si eres sólo
la imagen en el fondo del pozo de mí mismo?
He quemado tu cuerpo en mi interior,
todo ha llegado demasiado tarde.


Joan Margarit

miércoles, 16 de mayo de 2012

UNO

uno no es el que es
hasta que deja de ser,
cuando el alma se muere.
Mientras uno vive
persiste la perplejidad
la capacidad de sorprenderse
los fracasos por digerir.
Uno no es el que es
sino el que cree ser
y este error es muy común
......................... y humano

martes, 15 de mayo de 2012

Estudio con algo de tedio







Clov: -Llora.
Hammn: -Luego vive.
(Diálogo de Fin de Partida, de Bécquer)

Tengo quince años y lloro por las noches.
Yo sé que ello no es en manera alguna, peculiar,
y que antes bien hay otras cosas en el mundo
más apropiadas para decíroslas cantando.
Sin embargo hoy he bebido vino por primera vez
y me he quedado desnudo en mis habitaciones para salvar la tarde
hecha minúsculos pedazos
por el reloj.
Pensar a solas duele. No hay nadie a quien golpear. No hay nadie
a quien dejar piadosamente perdonado.
Está uno y su cara.
Uno y su cara de santón farsante.
Surge la cicatriz que nadie ha visto nunca,
el gesto que escondemos todo el día,
el perfil insepulto que nos hará llorar y hundirnos
el día en que lo sepan todo las buenas gentes
y nos retiren el amor y el saludo hasta los pájaros.
Tengo quince años de cansarme
y lloro por las noches para fingir que vivo.
En ocasiones, cansado de las lágrimas,
hasta sueño que vivo.
Puede ser que vosotros no entendáis lo que son estas cosas.
Os habla, más que yo, mi primer vino
mientras la piel que sufro bebe sombra.

ROQUE DALTON en Una ventana en el rostro, 1962 - del bloc DESCONTEXTO

lunes, 14 de mayo de 2012

ROSALES












Había jugado de pequeño
en el patio de esta casa,
ahora cerrada y abandonada
y donde ya estaban los rosales,
que ajenos a tanta dejadez
siguen tejiendo rosas,
quizás porque las plantas
tienen otro sentido del tiempo, y,
al contrario de las casas,
es más difícil derribarlas
o tapiarlas.

sábado, 12 de mayo de 2012

LA BARRACA











La barraca aislada
està a punto de derrumbarse
por el paso del tiempo y su abandono.
La retama la bordea y el árbol
que, ignorante no se cuál es,
le da un toque de distinción.
Más arriba hay una fábrica de ladrillos
también abandonada y medio en ruinas.
No todo es perfecto dentro de la naturaleza
que cruel, acosa a sus víctimas
sin ninguna prisa, pues el tiempo,
juega siempre a su favor.


ESCRIBIRÉ SOBRE LA VIDA DE UN SANTO









A Andrés Morales


Escribiré sobre la vida de un santo.
.
Me internaré en la penumbra rojiza,
en las noches de pena,
en todo aquello que se difumina o solloza.
,
Pronto comenzaré a leer ciertos libros,
páginas escondidas del hombre,
de la crueldad recargada de falsos abrazos.
.
Escribiré sobre una vida de llagas y encierros,
una vida no comprendida: una gota de sangre.
.
Lorenzo Peirano

viernes, 11 de mayo de 2012

DE OLER










Me gusta todo lo que se puede tocar
que tiene pues consistencia,
como la lluvia transformada en piedra
o en invierno en fría nieve.
Anna todo lo olía
fuera lo que fuera antes,
incluso el dinero,
todo tenía que ser olido.
No he entendido nunca esta costumbre
que bastante gente tiene.
Debe ser cosa del animal que somos
que estos si que practican
el arte de oler
para reconocer todo.

*

jueves, 10 de mayo de 2012

LA HABANA











Restos de una hermosa dama
mal envejecida, conforman
las dos Habanas,
la nueva y la vieja
de calles angostas y largas
paredes desconchadas
y edificios derruidos o casi,
que no se repararán jamás

La vida en la calle, las puertas
y ventanas de las estancias,
abiertas de par en par, emanan
olor a ron y especias, y la música
que lo invade todo, a los sones
del merengue, la guaracha,
la guajira, o el cha-cha-cha
Una mami viejecita sonríe desde un
rejón, es una sonrisa triste,
de quien ya no espera nada, pero
sonríe, con los surcos de su cara

Y la dos Habanas sobreviven
siendo tantas sus carencias
que hasta carecen de nada
Y la gente canta y baila
y sonríe por la calle, y los niños
todos uniformados van y vienen
de la escuela. El sol, cómplice
con los desheredados alumbra
y les calienta. Hay una plaza
llena de luz y libros olvidados
y la Catedral y el Capitolio
y museos, muchos museos.

Un viejo Buick del 59 ha reventado,
un neumático desgastado, y allí
en medio del paseo del Prado
vanamente intentan repararlo
Mientras en el malecón, una mulata
se pasea contoneándose,
sus caderas cimbrean sinuosas
despertando más de un suspiro
entre los chavales que están pescando

Son las dos de la tarde y
el custodio del monumento
al general Máximo Díaz,
espera su comida. Liovis
platica con él, mientras
intenta cazar algún turista,
un rastafari sentado en la acera
dibuja barrocas formas
en una gruesa libreta

Y la Habana sigue ahí,
dejando pasar el tiempo
al son de una guajira
de las de Joseito.
Y a pesar de todo y de todos,
la ciudad se siente viva
En palabras de su gran poeta
"Eternamente viva".


de siete horas en la Habana

miércoles, 9 de mayo de 2012

“La tragedia de las hojas”













Amanecí seco y lo helechos habían muerto,
las plantas estaban amarillas como el maíz.
Mi mujer me había abandonado y las
botellas vacías, como cuerpos desangrados,
me rodeaban con su inutilidad;
el sol aún servía, sin embargo,
y la carta de la propietaria, agrietada
con su tinte amarillento fino y nada exigente;
ahora, que venga un buen cómico a la antigua,
un bufón, con chistes sobre el absurdo del dolor:
el dolor es absurdo porque existe, nada más;
con cuidado afeité, usando mi vieja navaja,
al hombre que había sido joven y,
según decían, genial; pero,
he aquí la tragedia de las hojas,
de los helecho muertos, de las plantas muertas;
entonces salí al pasillo, oscuro,
donde esperaba la propietaria
execradora y final,
mandándome al diablo,
agitando sus brazos gordos y sudorosos
y gritando,
gritando por el arriendo
porque el mundo nos había defraudado a los dos.



Charles Bukowski en 19 poetas de hoy en los Estados Unidos, 1966



del blog DESCONTEXTO

lunes, 7 de mayo de 2012

TEATRO

Se eternizan los domingos
de esta rara primavera
que nos trae a mal traer.
Pasan lentas las horas
y todo es más que previsible,
como en un inacabable día de la marmota,
sin que nada sea capaz de aliviar este sopor
que no por sabido, deja de aburrir.
Añoro aquellos domingos
en que era capaz de ilusionarme
aunque fuera por el fútbol, las motos
o cualquier otro deporte.
También todo eso me aburre 
y no despierta en mi ningún interés.
Quizás sólo sea que estoy cansado
y me sé el guión de memoria
de esa previsible obra de teatro
que es la vida.

domingo, 6 de mayo de 2012

ESCRIBIR











No escribir, no decir nada,
es no ser para el poeta,
aunque peor es escribir
y repetirse constantemente.
Las palabras edifican un mundo
hecho a medida del poeta,
que desde su balcón
lo contempla con un deje
de falsa indiferencia.
Hay que seguir escribiendo,
inventar nuevas palabras
o tergiversar las viejas
hasta que parezcan nuevas.
No se trata de un engaño
sinó de una rendición.

Karl Wolfovitz

sábado, 5 de mayo de 2012

HORARIOS NOCTURNOS












Acostado a tu lado, oigo los trenes.
Cruzan mi frente sus fugaces luces
rasgando el horror tibio de esta noche.
La pausa de silencio me deja una luz roja,
una nota sobre este pentagrama
de cables y de vías oscuras y brillantes.
Acostado a tu lado,
oigo cómo se alejan con el ruido más triste.
Quizá me he equivocado no subiendo a uno de ellos.
Quizá el último acierto
sea -abrazado a ti-
dejar pasar los trenes en la noche.

Joan Margarit

viernes, 4 de mayo de 2012

DE VITA BEATA


En un viejo país ineficiente,
algo así como España entre dos guerras
civiles, en un pueblo junto al mar,
poseer una casa y poca hacienda
y memoria ninguna. No leer,
no sufrir, no escribir, no pagar cuentas,
y vivir como un noble arruinado
entre las ruinas de mi inteligencia.


Jaime Gil de Biedma.