La lejanía que no es tuya,
no te pertenece,
no podrás nunca abarcarla,
la línea siempre se va
y en empezar a avistarla,
los dedos se deslizan
y la mirada se alarga,
en un vano intento de abrazarla.
Más es plenamente inútil
pués la línea de horizonte,
justo cuando te acercas, se va.
*
2 comentarios:
No solo en la lejanía eso sucede.
Lo sé.
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