PASILLOS ROJIZOS
Cicatriza mi sueño desnudo
que vibra por los pasillos rojizos
atestado de angustias y desvelos.
El cráneo se unce en un grito desmantelado
que rompe las ataduras.
Entonces observo a aquella
mujer estática...
su padre se voló los sesos y no hace más que
recordar los trozos en el suelo.
El tiempo detrás de las cortinas
parece marginarme del momento.
Ella golpea las paredes,
sus nudillos sangran.
Intento consolar, pero
quiere morir.
La tarde se vierte tal vaso de agua:
sucio y espeso.
El paisaje es así. Ellos se pasean formidables
por los pasillos rojizos.
Deseosos y hambrientos de muerte.
Yo, en un rincón, escribo sobre los días nublados,
absurdos y hostiles.
Se ha roto la angustia y camino por
las fatales grietas de náufragos.
Aquí el mundo está perdido y solo hay
aullidos que imploran salvación.
Maria José Flores (Chile)
Etiquetas: poesia