Penumbra
A oscuras contemplo la calle
desde la ventana de mi cuarto.
Acorta pronto el día a finales de Enero
y no veo más que sombras difusas
de un entorno que me sé de memoria.
Me gusta esta indefinición del paisaje
que por conocido no deja de sorprender,
los árboles que han perdido las últimas hojas
son sombras difundidas sin la apariencia
de su estado aislado.
La gente camina apresurada
como sombras que se mueven arriba y abajo
y los coches parecen todos del mismo color
Una ambulancia pasa atronando la calle
con la sirena de la esperanza para alguien,
y luego todo queda en calma.
Debe ser cosa de la edad el hecho,
de acostumbrarme a contemplar la penumbra
que es el porvenir que me espera.
*