BANDERAS DE MAYO

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Lugar: SABADELL, Barcelona, Spain

martes, 29 de enero de 2013

Penumbra











A oscuras contemplo la calle
desde la ventana de mi cuarto.
Acorta pronto el día a finales de Enero
y no veo más que sombras difusas
de un entorno que me sé de memoria.
Me gusta esta indefinición del paisaje
que por conocido no deja de sorprender,
los árboles que han perdido las últimas hojas
son sombras difundidas sin la apariencia
de su estado aislado.
La gente camina apresurada
como sombras que se mueven arriba y abajo
y los coches parecen todos del mismo color
Una ambulancia pasa atronando la calle
con la sirena de la esperanza para alguien,
y luego todo queda en calma.
Debe ser cosa de la edad el hecho,
de acostumbrarme a contemplar la penumbra
que es el porvenir que me espera.
*

miércoles, 23 de enero de 2013

Piedras y Chile














Por aquí habré pasado tantas veces. 
No puedo recordarlas. Más lejana 
que el Ganges me parece la mañana 
o la tarde en que fueron. Los reveses 
de la suerte ya no cuentan. Ya son parte 
de esa dócil arcilla, mi pasado, 
que borra el tiempo o que maneja el arte 
y que ningún augur ha descifrado. 
Tal vez en la tiniebla hubo una espada, 
acaso hubo una rosa. Entretejidas 
sombras las guardan hoy en sus guaridas. 
Sólo me queda la ceniza. Nada. 
Absuelto de las máscaras que he sido, 
seré en la muerte mi total olvido. 


Jorge Luis Borges

domingo, 20 de enero de 2013

"Lisa", de Roberto Bolaño
















Cuando Lisa me dijo que había hecho el amor
con otro, en la vieja cabina telefónica de aquel
almacén de Tepeyac, creí que el mundo
se acababa para mí. Un tipo alto y flaco y
con el pelo largo y una verga larga que no esperó
más de una cita para penetrarla hasta el fondo.
No es algo serio, dijo ella, pero es
la mejor manera de sacarte de mi vida.
Parménides García Saldaña tenía el pelo largo y hubiera
podido ser el amante de Lisa, pero algunos
años después supe que había muerto en una clínica siquiátrica
o que se había suicidado. Lisa ya no quería
acostarse más con perdedores. A veces sueño
con ella y la veo feliz y fría en un México
diseñado por Lovecraft. Escuchamos música
(Canned Heat, uno de los grupos preferidos
de Parménides García Saldaña) y luego hicimos
el amor tres veces. La primera se vino dentro de mí,
la segunda se vino en mi boca y la tercera, apenas un hilo
de agua, un corto hilo de pescar, entre mis pechos. Y todo
en dos horas, dijo Lisa. Las dos peores horas de mi vida,
dije desde el otro lado del teléfono.

en La universidad desconocida, 2007

jueves, 17 de enero de 2013

'La misma noche', de Gladys González













a nadie le importó
quién se iba primero
o quién pagaba la cuenta
de estos cuatro meses
jamás beberemos
tanto como entonces
ni tendremos la sensación
de ser tan felices

teníamos el corazón tan cargado
que nos arrastrábamos
como imanes
a la misma noche
a la misma mesa
al mismo vacío
que no podíamos dejar
y nos dolía tanto

al mismo flamenco
teñido de apareamiento
que caía seco
en las sillas plásticas del bar

al mismo engaño
que jamás fue
sino el pliegue de una mirada
en dirección a la misma lejanía
al mismo espacio inconsolable
que era también
la única forma
de entrega

en Vidrio molido, 2011

del blog Descontexto

martes, 15 de enero de 2013

No Temas a la Muerte.


Don't fear death, Aleksandr Aleksandrovich Blok.












No temas a la muerte en viajes terrenales,
No temas a los enemigos o amigos,
Sólo escucha las plegarias
al pasar por todos los caminos del horror.

La Muerte vendrá hasta tí,
Y nunca más serás esclavo de la vida,
Esperando la piedad de un amanecer,
En la noche de miseria y tribulación.

Ella les amará con una ley común,
Una voluntad del Eterno Reino.
Ya no estarás condenado al lento
Y eterno dolor mortal.
.

martes, 8 de enero de 2013

'Vladimir Ilich Ulianov Lenin', de Tristán Altagracia












Se me han helado los párpados.
Alguien golpea con un cincel para abrirlos.
Quiero que no me hieran los globos de los ojos.
El cincel penetra más y más.
Una linterna eléctrica me alumbra la cara
de piedra o de cemento.
Ya ninguna vida es encantada.
No sé estar en paz (y estar en paz es mi mayor deseo).
En mi cabeza escucho una canción sentimental
que pertenece a la era de los primeros
gramófonos.
Mientras afuera nevando
se empieza a tomar Petrogrado otra vez:
luces y voces relumbran
sobre mujeres y hombres.
Ahora inicio el día con mi alma en caos.
Palpo el vidrio de la urna donde duermo
deshecho como el agua de una brillante cascada.
El Kremlin se llena de relámpagos, centellas y rayos.
Entonces digo esperanza con una cara muy larga
(sabes a qué me refiero).
La juventud me derriba y caigo sobre nieve.
Mi otrora enérgico dedo índice
parece señalar algo
que a nadie le interesa ver en el cielo.
En la Plaza Roja, ojos de niños miran
volar hacia el Oeste cohetes de artificio.
A través de dos agujeros de papel
observo una infancia premiada, fuera de la Historia.
La nieve se ha derretido
y desde el fondo del hielo
me doy cuenta
que no hay nadie en el mundo.



en Antología Tierra Incógnita, 2012

del blog Descontexto

miércoles, 2 de enero de 2013

Maremoto, de Elvira Hernández










Por alguna razón que no entendemos
-la razón es corta-
esa magnífica producción
deslizada y publicitada en la cresta de la ola
en trajes de marca siempre a la medida
en uno de sus tantos vaivenes
se balsea a pique

se cimbra también en grados Richter y mercalli
ceniza le cae del cielo –parece-
le diluvia sobre mojado –un rato-
y no sabe si ha llegado al fondo
(poco y nada sabe de saberes)

si recuperaré la inversión –eso sí- me interesa
y de la inmersión se recuperará

a todas voces
(sin distinción de género sin pensar en darwin)
hay que agarrarse de algo

no veo cerca de mí ni arca
ni cohete ni ovni

no es la ola la que hace su recogida
no es la ballena la que te ha vomitado


en un fantasma recorre el mundo, 2012