El mejor poema
El mejor poema no se ha escrito
o es posible no se escriba jamás,
lo etéreo, la entelequia y el espíritu
de aquél que lo crea, y también
del receptor que se deleita al leerlo
mientras lo disfruta, dàndole
o imaginando nuevos significados,
quizás lejanos del mensaje del poeta,
recreándolo de nuevo, como quien
reinterpreta un cuadro absorbiendo
las palabras depositadas en el papel
o en el fondo de una pantalla
en un espacio intangible en el tiempo.
El mejor poema no se ha escrito
o es posible no se escriba jamás,
lo etéreo, la entelequia y el espíritu
de aquél que lo crea, y también
del receptor que se deleita al leerlo
mientras lo disfruta, dàndole
o imaginando nuevos significados,
quizás lejanos del mensaje del poeta,
recreándolo de nuevo, como quien
reinterpreta un cuadro absorbiendo
las palabras depositadas en el papel
o en el fondo de una pantalla
en un espacio intangible en el tiempo.